La poderosa interacción entre el marketing y la innovación para lograr la diferenciación en el mercado

Innovar es diferenciarse y diferenciarse es hacer marketing.

Marina Sanz “Estrategias de marketing para la innovación”

La innovación se refleja en los cambios de los productos, procesos o servicios que hacen parte de una organización, con la finalidad de hacerlos más deseables y disruptivos en el mercado; ya que es evidente que, sin innovación, no es posible diferenciarse de la competencia, por eso debe ser usada para lograr un resultado comercial. Por tanto, la innovación está relacionada directamente con las estrategias de marketing, sobre todo cuando se identifica un nuevo producto. Además, las empresas que innovan constantemente son vistas como modernas, dinámicas y preocupadas por las necesidades del cliente, y esto, en tal sentido, estimula las ventas.

Ahora bien, existe una estrecha relación entre ambos términos, juntos pueden dar como resultado importantes estrategias o soluciones con las que enfrentar el mercado de forma óptima y eficiente. Si se toman las definiciones de ambos, se puede ver cómo las estrategias de marketing y la innovación se necesitan para ser una fuerza que genere resultados positivos en una empresa.

Para soportar lo anterior, se puede mostrar que la interacción entre ambos conceptos se da de la siguiente manera: 

  1.     El marketing identifica una necesidad concreta que debe cubrirse en el mercado; es decir, define qué es lo que demanda el consumidor y que nadie le ofrece. La innovación concibe y conceptualiza el producto, servicio o tecnología que pueda cubrir esa necesidad y que le aporte valor al cliente.
  1.     Ya identificado el concepto a desarrollar, se vuelve a dar paso a las estrategias de marketing para analizar el mercado objetivo a quien se va a dirigir, su potencial de demanda y las características que lo definen. El marketing es el que determina el potencial del mercado y si el producto es viable o no para lanzarse, con base en el grado de aceptación reflejado en sus métricas.
  1.     Ahora bien, estos resultados regresan al tablero de la innovación, en dónde se definen y desarrollan las características técnicas y funcionales del producto, servicio, proyecto, experiencia o tecnología. Este debe ser capaz de cubrir la necesidad detectada por las estrategias de marketing en el paso anterior.
  1.     Por último, es importante entender que para que cualquier innovación sea un éxito, es fundamental que sea comercial. Es por esto que, el marketing se encargará de desarrollar las estrategias de introducción al mercado, definir un proceso de comercialización eficiente y un plan de comunicación acertado.

En Vertical-i incrementamos la capacidad de innovación en las empresas, ayudándoles a entender de qué manera estratégica mostrar las potencialidades de los productos y/o servicios que ofrecen, identificando, a través de la vigilancia tecnológica, el análisis de tendencias y otras metodologías como lograr una efectiva incursión en el mercado, entendiendo en qué tipo de cliente se deben concentrar los esfuerzos, porque canales se les debe contactar y a través de qué estrategia se debe llegar a ellos para impactarlos de manera significativa y que logren ser deseables y fidelizar a su cliente ideal.

Concluimos entonces que el marketing y la innovación trabajan de forma conjunta y creativa. Y el objetivo que tiene esta interacción estratégica es brindar una clara respuesta a una necesidad en el mercado, aportando una propuesta de valor que consiga la satisfacción del cliente. Esta satisfacción es la que posibilita el éxito comercial de cualquier producto y/o servicio necesario para su desarrollo sostenible y para que genere ganancias en el tiempo.

Por: Maria Fernanda Mercado Zapata - Gestora de Innovación en Vertical-i

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