Así es como se moverán las ciudades del futuro

Ciudades del futuro

Por: Aquiles Arrieta B. - Coordinador de innovación y emprendimiento en Vertical·i

Las ciudades del futuro tendrán una movilidad limpia, digital, autónoma e intermodal.

Una de las áreas donde las ciudades esperan mayor disrupción tecnológica en los próximos años es la movilidad. Varios de los cambios de mayor incidencia ya se viven en las grandes ciudades del mundo, pero se intensificarán en la presente década. En la medida que los centros urbanos se hacen más grandes y acogen mayor cantidad de habitantes, los retos derivados de la gestión de transporte y los espacios públicos se incrementan. El aumento de la contaminación y los atascos de tráfico, son un buen ejemplo. Asimismo, el crecimiento de la población también dificulta que las ciudades tengan sistemas de transporte público eficientes, ya que las distancias aumentan y hay más demanda en el sistema. 

Es allí donde los líderes de las ciudades deben apostar por formas de facilitar la vida de las personas mediante un mejor uso de los recursos tecnológicos de los que se apropian las ciudades inteligentes. La movilidad del futuro será limpia, digital, autónoma e intermodal, enfocada tanto en la gestión de activos físicos, como los vehículos y las carreteras, como en los usuarios. 

El primer área de avance será el transporte de pasajeros. Las soluciones donde todos los diferentes tipos de transporte público se puedan conectar a la misma base de datos, sincronizando el transporte entre sí y brindando a los usuarios información en tiempo real sobre el sistema de transporte para que puedan decidir la mejor ruta a su destino, serán la esencia de un esquema al que las ciudades comenzarán a apostar, segmentando a sus ciudadanos en un contexto de movilidad e implementando estrategias para cada grupo. 

Ligado de cerca con la evolución tecnológica en el transporte público estarán los desarrollos para la gestión del tráfico. Entre los ejemplos más sonados se encuentra el sistema de manejo de semáforos desarrollado por la ciudad de Irvine en California. Este sistema calcula la hora de llegada de un grupo de carros para garantizar que el siguiente semáforo estará en verde cuando lleguen. A esto se suman soluciones soportadas en internet de las cosas para corregir los problemas de parqueo que limitan el flujo vehicular en las grandes urbes. Empresas como T-Mobile están invirtiendo en tecnologías capaces de conectar a los autos a la agencia de tráfico de la ciudad, para luego por medio de una aplicación de estacionamiento mostrarle a los conductores lugares de estacionamiento disponibles cerca de su destino junto con un trazado que le revela la mejor manera de estacionar. Incluso se podrá seleccionar el lugar más barato o el más cercano, y usar la aplicación para reservar un lugar de estacionamiento. 

Las ciudades también se beneficiarán de tendencias en la manufactura de los vehículos. De acuerdo con Deloitte en 2030 los carros eléctricos tendrán alrededor del 32% de la cuota de mercado total para las ventas de automóviles nuevos, mientras que en 2040 cerca del 80% de los kilómetros recorridos en áreas urbanas de Estados Unidos se realizarán en carros autónomos. Esto, además de intensificar la aparición de empresas de base tecnológica en el sector de transporte, impulsará el uso de tecnologías autónomas como los drones para un grueso de las operaciones logísticas.  

Por último, tras la pandemia del Covid-19 se intensificó el patrón de menos necesidad de viajar que venía impulsado por nuevos conceptos de planificación urbana que involucran garantías para la sostenibilidad medioambiental, los cuales se traducen en un menor número de movimientos al interior de las ciudades. Por ello, desplazamientos más cortos promoverán el uso de herramientas más saludables como las patinetas y las bicicletas. 

En definitiva, las ciudades del futuro vendrán marcadas por soluciones de movilidad inteligente de manera que mejore la vida de sus residentes. Este despliegue tecnológico ayudará a administrar los recursos y optimizar los costos. Esto tendrá un gran impacto no solo en la gestión de la ciudad sino en la vida de las personas, reduciendo el estrés y los índices de contaminación.

 

Fuentes

Deloitte. Electric vehicles. Setting a course for 2030. (2020).

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